Adivinación imposible
Cuando empecé en esto de la magia me fué recomendado un libro en primer lugar. Grande sería mi sorpresa al descubrir que el escritor del libro era un sacerdote español, el Padre Wenceslao Ciuró.
Nacido el 1 de Marzo de 1895 en un pueblo cercano a la ciudad de Barcelona. Estudiante con los padres Escolapios se aficionó a la magia por una sesión que realizó uno de los hermanos (eclesiásticos) del lugar. Ciuró creó varios libros de micromagia y magia de salón. Siendo Partagás, un mago del que hablaré más adelante, uno de sus maestros más importantes, a quien le compró el libro "El Prestidigitador Optimus o Magia Espectral" personalmente en la tienda que Partagás tiene todavía en Barcelona, obra que el Padre Ciuró ya tenía en su poder, pero fue incapaz de decirle que ya lo tenía en sus estanterías cuando fue a visitarlo.
El libro del que hablaba al inicio de este post es "La prestidigitación al alcance de todos". Libro que le costó muchas críticas en el mundo de la magia por el cual recibió muchísimas criticas de magos del SEI, pero al final nada le impidió publicarlo y a futuro ser homenajeado por su aportación al mundo de la magia.
Co-fundó en el año 1932 la Agrupación Catalana de Aficionados al Ilusionismo (ACAI). Asociación que hoy en día continua vigente en Barcelona. Y por este motivo y muchos más en el año 1949 le fue entregado el título de "Propulsor del ilusionismo".
Este es un efecto mágico que aprendí gracias a sus libros y mi pequeño homenaje a la persona que me abrió a el arte y la ilusión que es la magia.



